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R-536

ID:

La alimentación como promotor de diversidad: dietas tradicionales y microbiomas

Rodolfo Martínez-Mota

Las dietas tradicionales son representaciones culturales basadas en la cooperación entre individuos y la transmisión generacional de conocimiento. Estas se basan en la recolección, producción y consumo de alimentos influenciados por prácticas y experiencias heredadas con un significado cultural. En general, los alimentos tradicionales –y las diversas formas de prepararlos– son producidos en menor escala, poco procesados, heterogéneos, de bajo costo y promueven lazos entre productores y consumidores. En contraste, los alimentos industrializados son altamente procesados, producidos en masa, tienen una menor calidad nutricional y son más costosos. La cultura de la alimentación en México ha transitado de las dietas tradicionales a las dietas industrializadas, principalmente en las zonas urbanas y peri-urbanas. Sin embargo, en zonas con arraigo biocultural vinculado al manejo de sistemas agroforestales tradicionales, el consumo de dietas tradicionales es todavía común. En sentido amplio, las dietas tradicionales en Mesoamérica están compuestas por granos, legumbres, verduras, hortalizas y tubérculos, y en menor proporción por carne y otros derivados de animales. Aunque esta clasificación muestra un panorama de la dieta tradicional regional, dichas generalidades enmascaran la diversidad de alimentos que mantienen los pueblos originarios o las comunidades, cuyo manejo de los recursos naturales puede ser altamente especializado. El microbioma intestinal se refiere al colectivo de bacterias y otros microorganismos que habitan el tracto digestivo, y el consumo de dietas tradicionales puede ser benéfico para la salud de los habitantes locales, en particular, para mantener un microbioma intestinal saludable, resistente y resiliente. La composición del microbioma intestinal está influenciada por los tipos de dieta, y por lo tanto con la salud de las personas; debido a esto, es de gran relevancia conocer cómo difiere el microbioma intestinal de personas que consumen dietas tradicionales con respecto a los que consumen dietas industrializadas. Realizamos un análisis bibliográfico del microbioma de distintas poblaciones a nivel mundial y encontramos que el microbioma intestinal de las personas es más diverso cuando consumen dietas tradicionales, lo cual está relacionado con una mayor diversidad de alimentos ricos en fibra y bajos en grasa ingeridos en la dieta. A partir de este análisis planteamos la hipótesis de que un manejo diversificado de los recursos naturales dentro de un paisaje biocultural promueve la diversidad a distintas escalas: una mayor diversidad de especies vegetales y animales en un agroecosistema puede generar una mayor variabilidad y disponibilidad de ítems de alimentación, cuya ingesta mantiene un microbioma intestinal más diverso y saludable.

Palabras clave:

Alimentación, bioculturalidad, diversidad, salud, seguridad alimentaria

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