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R-339

ID:

Experiencias de recuperación de los bosques mesófilos vinculados a un programa de servicios ambientales

Patricia Gerez Fernández

Esta experiencia se lleva a cabo en la montaña del Cofre de Perote, donde la heterogeneidad ambiental y antecedentes de poblamiento confieren un contexto específico para este programa de compensación por servicios ambientales (PSA). La extracción maderera se remonta al Siglo XIX; en 1930 el Reparto Agrario impulsó la ocupación y deforestación. La veda forestal de 1952 no detuvo esta dinámica, al contrario, favoreció la persistencia de la tala clandestina. Actualmente dominan los bosques secundarios, parcelados y en proceso de degradación por extracción hormiga constante. La economía campesina de la región se sustenta en agricultura y ganadería de baja productividad y venta de madera, para autoconsumo y mercados regionales. La cercanía de esta montaña a la conurbación de la capital del estado posibilita una atención continua de la sociedad regional hacia lo que ahí sucede. A principios del 2000 una sequía anómala estimuló el interés de la ciudadanía por el abasto de agua y protección de los bosques proveedores de este líquido; el PSA se propuso como incentivo para los ejidatarios y pequeños propietarios comprometidos con mantener y recuperar sus bosques. En la subcuenca del río Pixquiac este programa inició en 2007 con un compromiso quinquenal renovable, incorporando voluntariamente áreas de importancia hidrológica con bosques secundarios para protegerlos de la extracción de madera y uso ganadero. Paralelamente se impulsaron mejoras en los sistemas agro-productivos de los participantes y el manejo forestal regulado. Las áreas inscritas incluyen una diversidad de bosques mixtos de coníferas y diversos ensambles de especies del bosque mesófilo de montaña. Una adicionalidad esperada del PSA es que favorecería la recuperación natural de estos bosques degradados. A la fecha conforman este PSA 146 polígonos cubriendo 1474 hectáreas, distribuidos en un amplio rango altitudinal, participan 3 ejidos y 2 grupos con 85 parcelas individuales. En 2016 se establecieron 7 sitios de monitoreo permanente en diferentes altitudes (1457-3053 msnm) con la finalidad de registrar los cambios en la estructura y composición del bosque al mantenerlos sin actividades de extracción; en 2021 se realizó la segunda medición. Se presentan los cambios registrados durante estos 5 años, enfatizando en las variaciones en densidad, área basal y dominancia de especies. A partir de estos resultados se discute la hipótesis de adicionalidad planteada al inicio del programa y la pertinencia de este tipo de esquemas para establecer mecanismos locales que faciliten la recuperación de estos bosques habitados.

Palabras clave:

bosques secundarios, degradación forestal, monitoreo, adicionalidad, subcuenca río Pixquiac

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