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R-357

ID:

La participación comunitaria en la gestión de la vida silvestre

Carlos Isaias Flores Romero

En 1997 se crea el Sistema de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (SUMA) con el objetivo de compatibilizar y reforzar las acciones de conservación de la biodiversidad con las necesidades de desarrollo socioeconómico en el sector rural, el SUMA opera a través de las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) que son predios e instalaciones dentro de los cuales se da seguimiento al estado del hábitat y de poblaciones o ejemplares que ahí se distribuyen. Sin embargo, a 25 años de su establecimiento no se sabe si esta política pública ha funcionado. En un esfuerzo por conocer la apreciación de los principales actores sociales que llevan a cabo acciones por conservar, cuidar y manejar la vida silvestre y obtener un beneficio económico, se obtuvo información de la percepción de las UMA a través de la siguiente metodología: 1) Revisión de expedientes en las delegaciones federales de SEMARNAT de los estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas; 2) Visita a las 85 UMA seleccionadas para la aplicación de encuestas con 220 preguntas a los productores -dueños y técnicos-; y 3) Realización de cuatro foros de diálogo con la participación de los sectores involucrados en la vida silvestre: productores de UMA, funcionarios, académicos y estudiantes de los tres estados. Los principales resultados indican que los pobladores de las comunidades donde se encuentran establecidas las UMA (principalmente las de vida libre) aún tienen un gran aprecio por la conservación de especies tanto de flora como de fauna, que les transmiten a sus hijos el aprecio por la naturaleza y el gusto por la conservación. Mencionaron que no hay vinculación entre SEMARNAT con los responsables de UMA, desde el inicio del trámite para el registro de la UMA hasta el seguimiento durante los años de operación debido probablemente a la falta de personal en la dependencia, así como la falta de apoyos económicos de los programas del gobierno y su desigual distribución entre las UMA. Se demuestra que son los mismos indígenas, comunidades campesinas y pequeñas empresas agrarias quienes con su trabajo productivo mantienen la vida silvestre en las UMA, en muchos casos creando fuentes de empleo permanentes y temporales para varias personas de las comunidades. Todo ello apunta a mantener las diferentes cosmovisiones de la relación seres humanos-naturaleza.

Palabras clave:

manejo de especies; política pública; valoración social.

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