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R-865

ID:

Una historia triste de magníficos gigantes: desaparición de los tunales del sur del Altiplano Mexicano

Eric Mellink

Anterior al siglo XVI, los tunales, bosques majestuosos de nopales arborescentes (Opuntia spp.), eran el ecosistema distintivo de la parte sur del Altiplano Central. Estos fueron cruciales para la supervivencia de los pueblos prehispánicos no agrícolas de esa región y proporcionaban hábitat para muchas especies de flora y fauna silvestres. Todavía en el siglo XIX e inicios del XX, estas comunidades constituían parte de la identidad cultural regional. A pesar su importancia ecológica como reservorio de biodiversidad y por los servicios ecosistémicos que ofrecían a las comunidades humanas que habitaban en ellos y a su alrededor, los tunales han sufrido una reducción drástica en su extensión resultado quizá del menosprecio del que han sido objeto en los tiempos modernos. Con el propósito de reconstruir la historia de los procesos involucrados en la inminente desaparición de este ecosistema en esta parte del país y profundizar en los impactos ecológicos y culturales, hicimos una revisión documental extensa en la que incluimos literatura formal y gris publicada, documentos disponibles en archivos históricos estatales, nacionales e internacional, complementando esta información con entrevistas informales a los habitantes e interpretándola con nuestra propia experiencia de investigación de >25 años de cada uno en la región. La mayoría de los tunales del siglo XV eran naturales, aunque algunas opiniones encontradas en la literatura difieren. El desarrollo agrícola en los siglos XVII-XIX afectó principalmente a los tunales en las tierras bajas húmedas y otros sitios con características favorables para la agricultura. Aquellos tunales en colinas y laderas aparentemente escaparon de esta transformación inicial. Después de la Revolución Mexicana y el reparto agrario subsecuente, la agricultura en colinas y laderas destruyó muchos de estos tunales, aunque algunos de ellos subsistieron hasta finales del siglo XX. Sin embargo, la tala de los últimos tunales remanentes continua hasta la fecha, por la expansión agrícola y, a últimas fechas, el establecimiento de granjas solares. Con la pérdida de los tunales, la región ha perdido una comunidad vegetal única e icónica que albergaba varias especies de plantas endémicas de México. Los nopales arborescentes son resistentes, pero para evitar la desaparición completa de los tunales y contribuir a la resiliencia regional, se debe revalorizar su importancia y significado ecológico y biocultural, y desarrollar esfuerzos continúo de cabildeo y de acciones de manejo.

Palabras clave:

Lanos de Ojuelos, nopaleras, paisaje, antropización, historia ecológica

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