El periodo para la edición del resumen ha concluído

R-1321

ID:

Influencia del paisaje en la conectividad de mamíferos terrestres entre tres áreas forestales

Luis Ignacio Iñiguez Dávalos

En la actualidad existe gran preocupación por la acelerada pérdida de la biodiversidad y los ecosistemas. Una herramienta de conservación para disminuir los efectos de estos procesos es el establecimiento de corredores biológicos con base en la conectividad funcional, que fortalecen la capacidad de resiliencia de las especies hacia la extinción. Los mamíferos terrestres son buenos indicadores de conectividad funcional. En esta investigación se modeló la conectividad funcional por medio de corredores biológicos, a partir de datos de presencia y ausencia. Los corredores biológicos se modelaron para seis especies de mamíferos terrestres entre tres sierras (Ameca, Manantlán y Quila), en el Estado de Jalisco, México. Se colocaron cámaras-trampa simultáneamente en las tres sierras durante tres periodos de muestreo, entre el año 2018 y 2019. Se utilizó la capa de uso del suelo de la Agencia Espacial Mexicana y Agencia Espacial Europea, con una resolución de 10 metros por pixel. Con base en ella se determinó la resistencia que ofrecía cada tipo de uso del suelo por especie. La modelación se realizó bajo la teoría de rutas de menor costo en el software LandScape Corridor. Se documentaron 23 especies en las tres sierras, siendo Ameca la que documentó más especies con 20, seguida de Manantlán y Quila, con 17 especies cada una. Se encontraron diferencias estadísticas entre las abundancias si no solo escuchan de las cuales se seleccionaron seis especies para la modelación de los corredores biológicos. Conforme a las hectáreas potenciales de corredores biológicos modelados, encontramos que entre Manantlán y Ameca se presenta la mayor cantidad con 153.24 Km2, En el caso de Manantlán y Quila se identificaron 111.29 Km2; finalmente, entre Quila y Ameca presentaron 83.o5 Km2. La fisiografía influye en la conectividad de las tres sierras, donde Manantlán y Ameca se encuentran en una zona de transición, a diferencia de Quila, rodeada por valles intermontanos dominados por la actividad agropecuaria, lo cual disminuye la conectividad con las otras dos. Fomentar una conectividad funcional por medio de obras de manejo de hábitat entre las tres sierras, podría contrarrestar el riesgo de extinción local de los mamíferos terrestres.

Palabras clave:

Corredores biológicos, Cámaras-trampa, Manejo del paisaje, Conservación regional, Jalisco

Autor(a) principal: